El Ministerio de Viajes estúpidos: una forma disparatada de viajar

1Son muchas las personas que, desde la comodidad del hogar pasan muchas horas pensando en formas diferentes de viajar y conocer el mundo. La sed de conocer otras culturas y vivir nuevas experiencias al algo que a todos nos afecta en mayor o menos medida, pero son pocos los que realmente se atreven a poner en marcha esos proyectos que se piensan.

Es el caso de Alexander Panov y Artiom Kirakozov, dos jóvenes rusos especialistas en relaciones públicas que han creado el Ministerio de Viajes Estúpidos, un blog en el que relatan las aventuras a las que se ven expuestos en su actividad de recorrer el mundo en medios de trasportes cuanto menos pintorescos, ignorando casi totalmente la burocracia y los peligros a los que se ven constantemente sometidos y de los que se libran gracias a su don de palabra, y a los sobornos que se ven sometidos a realizar.

El primer viaje de los autodenominados “ministros” les llevó a recorrer los 7.000 kilómetros que separan Moscú de Goa, un pequeño estado en la costa occidental de la India situado a unos 400 km al sur de Bombay. La mayor parte del trayecto lo realizaron montados en un buggy, y sin la mitad de los documentos necesarios para completar el viaje, por lo que tuvieron que recurrir a la compra fraudulenta de documentos, sobornos en las aduanas, y la historia que inventaron en la que decían ser pilotos famosos para que les permitieran el paso, teniendo incluso el lujo de contar con una pequeña escolta que las autoridades de Afganistán les pusieron al considerar que podían sufrir ataques.
Este primer viaje tuvo un final caótico, ya que las autoridades indias no cayeron en los engaños habituales y les confiscaron el vehículo al no tener carnet, por lo que los últimos 2.000 kilómetros los hicieron en dos motos compradas apresuradamente.

Su segunda aventura les llevo a recorrer América Central en una limusina que compraron al aterrizar en Colombia y hicieron el trayecto fumando puros vestidos con traje y pajarita en un viaje en el que no tuvieron excesivos problemas, quizás porque les confundieron con capos del narcotráfico, o quizás por lo bien que suelen funcionar los sobornos en esta zona.

Su tercer y de momento último viaje ha sido el mas complicado. La idea era navegar de Moscú hasta Madagascar, y no en un crucero, sino en una lancha de goma. Se habían mentalizado para pasar una larga y solitaria temporada rodeados de la inmensidad del mar, pero resultó ser una experiencia en la que conocieron muchas costumbres culturales de varios países de África debido a una breve estancia en una cárcel de El Cairo. Una inesperada rotura de la lancha en la que viajaban les obligó ha reparar el vehículo, lo que les retraso. No dieron importancia al desfase de fechas con el visado adquirido, y al poco tiempo terminaron encerrados.

La cárcel al final supuso una aventura enriquecedora en la que conocieron a rebeldes, falsificadores de monedas y ladrones, pudiendo hablar con total libertad con ellos y con los que jugaban a las cartas y se contaban aventuras e historias. Tras un pintoresco juicio en el que los dos jóvenes se comunicaban con el jurado a través de gestos, ya que no lograron encontrar a nadies que hablase ingles o ruso, finalmente fueron liberados tras ocho días de cautiverio y deportados a Rusia.

Entre sus proyectos de futuro planean finalizar su viaje a Madagascar, esta vez en motos de agua, y están en proceso de aprendizaje para conducir un mini-helicóptero que no es seguro que loco viaje les permitirá realizar.

La mejor música para el mejor viaje

Subir al coche, darle al contacto, abrocharse el cinturón y sentir la fuerza del motor empujándote hasta un horizonte infinito. Hacer largos viajes en coche puede ser una de las experiencias más agradables y religiosas a las que un simple mortal puede optar. Ver cómo el paisaje se va transformando, cómo las líneas de la carretera trazan un único camino y dejarse llevar por rutas desconocidas. Pocos placeres llegan a parecerse a la deliciosa sensación de estar controlando una máquina de motor que te conduce a tu destino. Y es precisamente aquí donde reside el encanto de este tipo de viajes; la meta es lo menos importante, lo que de verdad llega a saciar nuestras ganas de aventura es el trayecto, el camino, la carretera… 

Este placer tan sencillo se puede disfrutar de muy diferentes maneras. Hay quienes son capaces de aventurarse a este tipo de travesías sumidos en la más profunda soledad, sólo contra el mundo. En cambio, hay quienes prefieren la buena compañía, un cómplice con quien compartir experiencias que serán relatadas hasta la saciedad una vez concluido el viaje. Lo que no se puede discutir a estas alturas es que hay un elemento que determinará el tono y el ambiente de un buen viaje, y nos referimos a la música.

Una buena elección para determinar el track list de un viaje en coche puede ser decisivo. La música acompañará el ritmo del vehículo, pero también el ritmo de nuestro estado de ánimo, de nuestro espíritu aventurero. Pero claro, hay tantas canciones que sería una tarea imposible hacer una lista definitiva. Aún así, en este post vamos a proponer algunos temas musicales que, por una razón o por otra, pueden terminar convirtiéndose en la banda sonora del viaje de tu vida. Aquí, nuestras propuestas:

‘Highway to hell”, de AC/DC 

SB-322Por supuesto, había que empezar por la clásica carretera que lleva al infierno con los potentes riffs de Angus Young como combustible. El infierno siempre fue un lugar indeseable hasta que AC/DC llegó para convencernos de que no puede haber un destino mejor. Conducir por una autopista y poner el volumen a tope con esta canción te hará gritar el estribillo y agarrotar el volante como si a tu propia vida te estuvieras agarrando. Eso sí, cuidado con la velocidad. Una cosa es emocionarse y otra muy distinta es olvidar el cuenta kilómetros. Que el infierno sólo sea un destino metafórico.

“Born to be wild”, de Steppenwolf 

steppenwolf-born-wild-1Otro clásico, pero con un tono más amable que el anterior. Esta canción parece haberse compuesto en la carretera para ser escuchada por personas que se entregan a la carretera. Una invitación a la vida salvaje, a visitar los páramos más recónditos de nuestro mundo haciendo acopio de una energía inagotable. Si crees que naciste para ser salvaje, arranca el motor y no eches la vista atrás.

“Get Lucky” de Daft Punk 

maxresdefaultAbandonemos por un momento las estridentes guitarras eléctricas del rock más clásico y demos una oportunidad al mundo de la electrónica. Este tema de Daft Punk es el buen rollo hecho partitura. Es la manera perfecta de insuflar felicidad y alegría a un trayecto en automóvil. El ritmo del tema hará que muevas el cuello y los hombros sin importante las miradas indiscretas que te echarán todos los coches que te adelanten. Pero te dará igual, estarás sumido en tu viaje, en tu aventura, con un temazo de fondo que te hará desear no llegar nunca a tu destino.

La lista puede ser interminable, y hay que ir bien abastecido para los largos viajes. Así que echa un vistazo a la red, a ver si encuentras las mejores canciones para aderezar tus aventuras en la carretera. ¡Buen viaje!