Volar 2.0

Antiguamente, antes de viajar era necesaria una amplia planificación previa. El mundo 2.0 ha cambiado por completo la forma de organizar, vivir y compartir nuestros viajes, creando nuevos rituales que todos seguimos antes de emprender una nueva aventura. En este post vamos a centrarnos en cómo ha variado la manera de volar en avión gracias a diferentes aplicaciones.

Antes de volar, PackPoint será el encargado de ayudarte con el equipaje. Señala tu destino y las actividades que estás dispuesto a hacer allí, esta aplicación hará que no se te olvide nada. Con esta app se acabó no descansar la noche anterior al viaje repasando lo que se debe meter en la maleta. Además, ahora tampoco nos tenemos que preocupar en exceso por perder nuestras maletas en el aeropuerto, ya que algunas marcas han lanzado un aparato gps que te permitirá conocer desde tu smartphone la ubicación exacta de tu equipaje.

Llevar las tarjetas de embarque físicamente es cosa del pasado. Gracias a Passbook y PassWallet, podrás llevarlas en tu teléfono con la máxima comodidad. Otra preocupación menos.

Si vas a volar durante muchas horas, lo más probable es que sufras del tan odiado jet-lagEntrain consigue que el usuario sepa qué ritmo debe llevar. Esta aplicación funciona seleccionando el destino del viaje e indicando al software a qué tipo de luz estará sometido. Con estos datos, el modelo matemático se pone en marcha para calcular cuáles son los mejores horarios. Una vez hecho el cálculo muestra al usuario un horario pormenorizado para sus próximos días. Según sus creadores, permite recuperar una rutina de sueño normalizada en dos días, mientras que en cuatro los efectos del jet lag desaparecen.

Controlar el estado del vuelo que tienes que tomar para llegar a tu destino ya es posible. Para ello han surgido FlightTrack y FlySmart. La primera de ellas te permite seguir en tiempo real la ubicación del avión y el momento en el que se espera que llegue. La segunda posibilita visualizar los paneles de llegadas y salidas de los aeropuertos de todo el mundo, además de contener mapas con los que conocerá por dentro cada detalle de estos laberintos llamados aeropuertos.

Y después de un magnífico viaje, qué mejor manera de superar la crisis post vacacional que dando envidia a tus seguidores a través de las redes sociales!

Cómo viajar con tu bebé

¿No te atreves a viajar con tu bebé? Si deseas hacer una escapada con tu pequeño, desde aquí te animamos a ello. Vivirás una experiencia espectacular, enriquecedora, inolvidable y positiva para la familia.

Para realizar un viaje con bebés lo primero que debemos hacer es consultar con el pediatra sobre los cuidados básicos que hay que seguir. También hay que tener en cuenta que el ritmo del viaje tiene que adecuarse a la rutina de alimentación, baño y sueño al que el bebé está acostumbrado. Por lo que es indispensable planear el horario para adaptarse a sus necesidades.

¿A qué edad se puede comenzar a viajar con bebés? Un bebé recién nacido exige una atención casi ininterrumpida y el riesgo de infección por parte de algún desconocido es demasiado alto. Alrededor de los 3 meses de edad, los bebés ya se encuentran en condiciones para viajar, a esa edad ya no son tan frágiles, y además, todavía no pueden correr de un lado a otro.

Si tenéis que viajar en avión, os aconsejo que no dejéis de hacerlo por tener un bebé pequeño. Con la información y la organización adecuada, no tiene por qué ser terrible.

Los niños menores de dos años deben viajar en la falda de un adulto con un cinturón de seguridad especial que se adosa al del padre o la madre. En el avión, los cambios de presión pueden causarle molestias en los oídos. Esto también le sucede a los adultos, sólo que en los pequeños se tapona más fácilmente, lo que les provoca incomodidad y dolor. La solución para esto es que el bebé succione, por lo que puedes darle el pecho o el biberón para liberar el taponamiento.

Los niños se aburren de estar sentados durante horas, pueden tener hambre, tener frío o cualquier otra necesidad, por lo que lloran, puesto que es la única manera que tienen de pedir las cosas. Quien no lo entienda, es su problema.

Por experiencia sabemos que los bebés pueden disfrutar igual que los padres durante un viaje, por lo que no es necesario renunciar a su afición de viajar. ¡Ahora solo falta buscar el destino y ponerse a hacer la maleta, eso si, con todo lo necesario para tu bebé!