Nuestros aeropuertos fantasmas

Que se han hecho las cosas mal, se han hecho. Que las secuelas las estamos viviendo, también es un hecho. Pero para no olvidarlo, nos han quedado una serie de elefantes blancos, para que nos recuerden los errores. El punto es que no tengo claro si se están comprendiendo esos errores. Uno de los ejemplos más notorios del despilfarro y la mala planificación son nuestros ya famosos aeropuertos fantasmas. Veamos algunos.

El Aeropuerto Central de Ciudad Real. Con su pista principal que es de las más largas de Europa, recibe unos pocos vuelos por semana. Se lo pensó como aeropuerto auxiliar, pero la distancia es demasiado importante para ese fin. La terminal recibiría 2.5 millones de personas por año. No necesito aclarar que ni 25 personas se encuentran en él.

En marzo se inauguró Castellón, cuyo costo ha sido de unos 150 millones de euros. No ha recibido por ahora ni un solo vuelo, pues no tiene autorización.

El aeropuerto de Huesca, a dos años de su inauguración espera el siguiente vuelo. Pues deben esperar tranquilos porque será dentro de algunos meses.

Solo ejemplos de la locura de construir cosas.

Imagen: aeropuertocentralcr.com

Visto en: blogpisos.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *